Bitácora · DCSS · Unidad 1

Pasado π, subir la frecuencia te frena

Unidad 1 · Filtrado digital

Una señal de tiempo discreto es una lista de números, x[n], y entre un n y el siguiente no hay nada que preguntarle: ni cero, ni «poco» — no existe. De esa familia de listas, la que más importa en este curso es la exponencial compleja, A·ejω0n, porque un sistema lineal e invariante en el tiempo la deja pasar sin tocarle la frecuencia. Y esa familia tiene una propiedad que no existe en tiempo continuo: pasado ω0=π, subir ω0 no acelera nada. Frena.

cos(1,5π·n) oscila más lento que cos(0,9π·n), aunque 1,5π sea el número más grande de los dos. Contados a mano sobre las mismas 40 muestras (n de 0 a 39): cos(0,9π·n) cruza el cero 35 veces y cos(1,5π·n) lo cruza sólo 19 — subir ω0 un 67% (de 0,9π a 1,5π) le sacó casi la mitad de los cruces. No es una ilusión del dibujo ni una consecuencia de haber muestreado nada: es la ecuación misma, y no hace falta ningún conversor A/D para que se cumpla.

01 · ω₀ y ω₀ + 2π son exactamente la misma señal

Evaluá ej(ω0+2π)n: por la fórmula de Euler es ejω0n·ej2πn, y el segundo factor vale 1 para todo n — porque n es un entero, y ej2π·entero vale 1 siempre. En tiempo continuo ej2πt no vale 1 para cualquier t, sólo en los enteros. Esa diferencia de una palabra —«entero» en vez de «real»— es la que separa al tiempo discreto del continuo en este punto, y de ella sale todo lo que sigue: ejω0n y ej(ω0+2π)n no se parecen, son la misma secuencia de números, muestra por muestra. Con cos pasa lo mismo: A·cos((ω0+2π·r)n+φ)=A·cos(ω0n+φ), para cualquier entero r.

La consecuencia práctica: ninguna frecuencia digital vive fuera de un tramo de largo 2π. Todo lo de afuera —ω0+2π, ω0−2π, ω0+200π— es una copia exacta de algo que ya está adentro. El resto del curso va a vivir en [0,π] o en [−π,π) por esta razón, no por prolijidad de notación.

02 · Por qué frena, y no sólo se repite

Que ω0 y ω0+2π sean la misma señal no explica por qué subir ω0 frena algo: una señal podría repetirse sin invertir su tendencia. Lo que decide es cuál copia de 2π queda más cerca de cada ω0. Entre 0 y π la copia más cercana es 0, y la distancia a ella —la frecuencia que en verdad se percibe, «plegada» a [0,π]— crece junto con ω0: más ω₀, más rápido, como cualquiera esperaría de tiempo continuo. Pero apenas ω0 pasa π, la copia más cercana deja de ser 0 y pasa a ser 2π: la distancia que importa es 2π−ω0, y esa resta decrece a medida que ω0 sigue subiendo. 1,5π queda a 0,5π de 2π — la misma distancia que separa a 0,5π de 0 —, y por eso cos(1,5π·n) y cos(0,5π·n) no se parecen: son, muestra por muestra, la misma lista de números. Los 19 cruces de arriba no son una coincidencia con los de 0,5π: son literalmente la misma cuenta.

Este mismo pliegue reaparece en la Unidad 2 de este curso, en la nota del aliasing — pero llega ahí por otro camino: convirtiendo una frecuencia continua a una digital a través de un muestreo real, con un conversor A/D de por medio. Acá no hay ninguna señal continua ni ningún muestreo: ejωn es periódica en ω, con período 2π, sólo porque n es entero. Es anterior a la idea de muestrear cualquier cosa. Son parientes en la forma —la misma resta módulo un período—, no la misma nota.

Simulación 1 Arrastrá ω₀ de 0 a 2π — antes de cruzar π, apostá si la oscilación va a acelerar o a frenar. Pasado π no se puede cambiar de apuesta ni apostar tarde.
tu apuesta
ω₀ 0,90π ω₀ plegado a [0,π] 0,90π cruces de cero en 40 muestras —

Arrastrado con las manos, el efecto deja de ser un teorema y se vuelve algo que se ve venir: la cuenta de cruces sube mientras ω0 va de 0 a π y, a partir de ahí —sin que el deslizador cambie de sentido, sin ningún truco de dibujo— empieza a bajar, hasta llegar a 0 en ω0=2π. Ahí cos(2π·n)=1 para todo n: la frecuencia más «alta» que puede marcar el deslizador es, en los hechos, una señal constante.

Para tener a mano

  1. ejωn y ej(ω+2π)n son la misma secuencia de números, y lo mismo vale para cualquier desplazamiento entero de 2π: n entero hace que ej2πn=1 siempre, algo que no pasa en tiempo continuo.
  2. Por eso alcanza con describir ω en un tramo de longitud 2π — todo lo de afuera es copia exacta de algo que ya está adentro.
  3. Adentro de ese tramo, lo que se percibe no es ω sino su distancia a la copia de 2π más cercana: crece de 0 a π y, pasado π, vuelve a bajar hasta 0 en 2π.
  4. Medido en 40 muestras: cos(0,9π·n) cruza el cero 35 veces; cos(1,5π·n), que pliega a 0,5π, lo cruza 19 — la misma cuenta, exacta, que da cos(0,5π·n), porque son la misma lista de números.
  5. Nada de esto necesitó una señal continua ni un muestreo: es una propiedad de ejωn misma. El aliasing de la Unidad 2 llega a un pliegue parecido por otro camino —muestrear una señal continua— y es un mecanismo distinto.
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