Concepto · Guía 9 · la definición por posición, cláusula por cláusula, las variables libres de una fórmula, el Lema 10 y los nombres de constante
Que una variable sea libre o acotada no es una propiedad de la variable: es una propiedad de cada lugar donde aparece. La misma puede ser libre en la posición 6 de una fórmula y acotada en la 11 de esa misma fórmula. Por eso la Guía 9 la define por posición, y la define recursivamente: para saber qué pasa en la posición , se desarma la fórmula de afuera hacia adentro, se corre la posición cada vez que se saca un pedazo de adelante, y el camino sólo se corta si aparece un cuantificador con la misma variable.
La definición se apoya en una anterior. Dadas palabras con y , ocurre a partir de en si hay palabras tales que y : empezando a leer desde su símbolo -ésimo se lee entera, y después quizás siguen otros símbolos.
Las posiciones se cuentan sobre la palabra, símbolo por símbolo. En el nombre son tres símbolos y son cuatro, porque los nombres del tipo son palabras; la variable son dos, la y el numeral. Contando así, la palabra tiene 17 símbolos y ocurre a partir de 15. Y como ninguna variable es subpalabra de otra —el último numeral es el único en negrita—, en cada posición empieza a lo sumo una variable: si en la posición hay una , queda determinado cuál.
Sean , e . La relación « ocurre libremente en a partir de » se define según la forma de :
Y la otra mitad: ocurre acotadamente en a partir de cuando ocurre en a partir de y no ocurre libremente en a partir de . No hay una definición aparte de «acotada»: es lo que queda. Y queda sólo entre las posiciones donde ocurre. En una posición donde no empieza —un paréntesis, un nexo, un numeral—, no ocurre ni libre ni acotadamente: libre y acotada no agotan los casos.
Que la recursión defina algo es la lectura única de fórmulas. Cada cláusula pregunta por la forma de y por sus piezas —, , , , —, y si una fórmula pudiera leerse de dos maneras, la definición podría contestar dos cosas distintas. El Teorema 7 garantiza que no: cada fórmula no atómica tiene una sola forma y una sola descomposición. Y cada cláusula baja a una fórmula más corta, así que el camino termina siempre, en una atómica o en un cuantificador que lo corta.
La posición se cuenta en . Cuando la recursión entra a , la pregunta pasa a ser sobre , y en las posiciones se cuentan desde su primer símbolo. El mismo símbolo tiene en la pieza la posición que tenía en menos la cantidad de símbolos que la pieza tiene delante. Eso es todo lo que miden los corrimientos.
Delante de en hay un solo símbolo, el paréntesis: por eso . Delante de están el paréntesis, entera y el nexo, o sea , que vale . Delante de en está el , un símbolo. Y en están el cuantificador y la variable: , que depende de la variable. tiene 3 símbolos y tiene 6.
El ejemplo de la guía, con las cuentas. Sea
con 33 símbolos. Es de la forma con , de 7 símbolos, y , que empieza en la posición 10 porque . La variable ocurre a partir de 6, de 11 y de 30.
Posición 6. La cláusula (2a) pregunta por a partir de . es atómica, y ocurre en a partir de 5. Libre.
Posición 11. La (2a) pediría a partir de 10, y tiene 7 símbolos: no se da. La (2b) pasa a a partir de . es con , que es : la cláusula (4) pide y falla. No es libre, y como ocurre ahí, es acotada. Es la pegada al .
Posición 30. Lo mismo: a partir de , y el corta. Acotada. La cláusula (4) no mira la posición: si la variable del cuantificador es , toda ocurrencia de que caiga debajo de él es acotada, sea la que lo acompaña o cualquiera de su alcance.
En la cláusula (2) sólo una de las dos alternativas puede darse, aunque la definición diga «alguna». Si cae dentro de , el índice corrido de (b) da cero o negativo; si cae dentro de , el de (a) se pasa del largo de . En los dos casos esa alternativa no se da, y la recursión sigue por una sola rama: la de la pieza donde está el símbolo.
Así, el camino recorre exactamente las subfórmulas que contienen la posición , de la más grande a la más chica. Es la versión precisa de lo que Fórmulas y sentencias elementales dice en castellano —una ocurrencia es acotada si está adentro de una subfórmula o —, con un detalle: la recursión se corta en el primer que encuentra desde afuera, y lo que pase más adentro ya no importa.
La primera fórmula tiene a libre y acotada a la vez, en posiciones distintas, y la cuarta es la del Ejercicio 21 (a): es libre a partir de 3 y de 6 aunque esté en la fórmula. En la sexta, a partir de 34 pasa por un (corre 1) y por un que no la corta (corre 3) antes de que la corte . En la última, y conviven sin confundirse: en las posiciones donde empieza no empieza .
Los ejemplos de la página 15, con el tipo , , y . Cada posición es la de la donde empieza la ocurrencia, contada símbolo por símbolo como en la sección 01:
| Fórmula | Variable | Libre a partir de | Acotada a partir de |
|---|---|---|---|
| 15 | ninguna | ||
| ninguna | 2 y 18 | ||
| 24 | 3 y 9 | ||
| 6 | 11 y 30 |
La tercera, desarmada. Es con , de 17 símbolos, y , así que . A partir de 3 y de 9, la (2a) baja a a partir de 2 y de 8, y ahí el corta: acotadas, la que acompaña al cuantificador y la de su alcance. A partir de 24, la (2b) baja a a partir de , que es atómica, y ocurre en a partir de 5: libre. La , a partir de 12 y de 27, es libre las dos veces: el no la corta, porque su variable es otra.
Con la relación por posición, la noción de variable libre de una fórmula sale sola. Dada una fórmula ,
Los elementos de son las variables libres de . Alcanza con una ocurrencia libre: está en por la posición 6, aunque tenga otras dos acotadas. Que aparezca cuantificada en algún lado no dice nada sobre si es libre.
Los dos que da la guía. Para
es . En sus 43 símbolos, ocurre a partir de 3 y de 6, y las dos veces la corta el ; ocurre a partir de 9, dentro del alcance de , que no la corta; a partir de 15, libre; y a partir de 18, libre, y de 23 y 39, acotada por . Para , la de la sección anterior, : por la posición 24 y por cualquiera de las dos.
Una sentencia es una fórmula con , y es el conjunto de las sentencias de tipo . es una, y también : todas sus ocurrencias de variables son acotadas. Y como en una fórmula de tipo no hay nombres de elementos fijos, una sentencia de tipo es lo que en la Guía 7 era una sentencia elemental pura: queda decidida por la estructura sola, sin asignar nada.
Contar posiciones sirve para entender la definición; para calcular conviene el Lema 10, que lo hace de abajo hacia arriba siguiendo la forma de la fórmula. Sea un tipo.
(a) y (b) salen directo de la cláusula (1): en una atómica, ocurrir libremente a partir de es ocurrir a partir de , y una variable que ocurre en una atómica ocurre adentro de alguno de sus términos, porque los otros símbolos —el nombre de relación, los paréntesis, las comas, el — no tienen ninguna .
Prueba de (d). Supongamos . Hay un tal que ocurre libremente en a partir de . Por la cláusula (2), ocurre libremente en a partir de o en a partir de , y en cualquiera de los dos casos . Recíprocamente, supongamos . Si , hay un tal que ocurre libremente en a partir de ; tomando la posición de , la (2b) la lleva exactamente a esa, así que ocurre libremente en a partir de y . Si , lo mismo con y la (2a). ∎
Prueba de (c). Es la de (d) con una sola pieza y el corrimiento de 1: la posición de va a la de , y la de viene de la de . ∎
Prueba de (e). Supongamos . Hay un tal que ocurre libremente en a partir de . Por la cláusula (4), y ocurre libremente en a partir de , así que . Recíprocamente, supongamos . Hay un tal que ocurre libremente en a partir de , y como , la cláusula (4) dice que ocurre libremente en a partir de . Así que . ∎
Las dos pruebas son la misma idea: la cláusula de la definición traduce posiciones de la fórmula en posiciones de la pieza, y la traducción se puede deshacer sumando lo que se había restado. Lo único que no se deshace es la condición , y por eso (e) es la única con una resta de conjuntos.
Con el lema, el primer ejemplo de la sección anterior se calcula sin contar nada. por (a), y el saca a por (e): queda . Del otro lado, ; por (b), y el la vacía. Por (d), la conjunción da , y la implicación .
En una fórmula de tipo no hay nombres de elementos fijos, así que las fórmulas de tipo modelan sólo las fórmulas elementales puras. Pero una prueba elemental los usa todo el tiempo: «sean , fijos pero arbitrarios», «sea tal que…». La página 16 de la guía resuelve eso sin agregar nada nuevo a la sintaxis: el nombre fijo se vuelve un nombre de constante.
Si es un tipo, un tipo es una extensión de por nombres de constante si es de la forma con . Sólo crecen las constantes: los nombres de función y de relación, y sus aridades, son los mismos.
La razón está en cómo trabaja el matemático. Una prueba elemental en una teoría empieza imaginando una estructura de tipo de la que sólo sabe que cumple las sentencias de . Cuando fija un elemento y le pone nombre, digamos , se puede pensar que expandió su estructura imaginaria a una de tipo : la misma estructura, con un elemento más señalado por un nombre. Cada «sea» vuelve a hacerlo, así que a lo largo de la prueba el tipo va creciendo. Por eso lo natural es modelar las fórmulas elementales de tipo con fórmulas de tipo , donde es alguna extensión de por nombres de constante.
Con el tipo de la sección 04, no es una fórmula de tipo : al leerla, su primer argumento no es un término, porque no es una variable ni un nombre de constante de . Sí es una fórmula de tipo , con 14 símbolos y . Y es una sentencia de tipo : el no es una variable, así que no es ni libre ni acotado, y la única variable está cuantificada.
Eso precisa lo que Fórmulas y sentencias elementales dejaba dicho de : es una sentencia y su valor de verdad depende de qué elemento nombre . Ahora la frase tiene su tipo: es una sentencia de una extensión que tiene a entre sus constantes, y una estructura de ese tipo extendido incluye el valor de . Lo que se prueba —una sentencia de tipo , sin nombres— no depende de ninguno.