Guía 9 · ocurrir a partir de una posición, reemplazar una ocurrencia o todas a la vez, los Lemas 4, 8 y 9, y la ocurrencia contigua
Un término es una palabra, y adentro tiene otras palabras: algunas son términos y otras no. La Guía 9 da el vocabulario para decir dónde está cada una —ocurrir a partir de una posición— y prueba que los subtérminos se acomodan como un árbol: dos ocurrencias son disjuntas o una está dentro de la otra, y nunca se cruzan. De ahí sale que reemplazar un subtérmino por otro término da un término, y lo mismo con fórmulas. Hay una sola ocurrencia que no se deja reemplazar por cualquier término: la variable pegada a un cuantificador.
Dadas palabras , con , y un natural , se dice que ocurre a partir de en cuando existen palabras tales que
Leyendo desde el lugar en adelante se lee completa, y después posiblemente otros símbolos. Esa ocurrencia ocupa las posiciones . La misma puede ocurrir a partir de y también a partir de , con : son distintas ocurrencias de en .
Los dos ejemplos de la guía son la palabra dentro de dos palabras de 22 letras. En la primera ocurre a partir de 8 y de 15, y las dos ocurrencias ocupan las posiciones 8 a 10 y 15 a 17:
Son disjuntas: no comparten ninguna posición. En la segunda ocurre a partir de 8 y de 10, y las dos ocurrencias comparten la posición 10:
Una ocurrencia está contenida, o sucede, dentro de otra cuando todas sus posiciones están entre las de la otra. En la palabra ocurre a partir de 2, de 7 y de 13, y a partir de 6 y de 12: la segunda ocurrencia de , en las posiciones 7 y 8, está contenida en la primera de , que va de 6 a 9.
Las posiciones cuentan símbolos, no letras impresas. En los ejemplos de tipo de la guía, un nombre como son cuatro símbolos y la variable son tres: la , el 1 itálico y el 2 negrita. Por eso no ocurre en : su 1 es negrita, y el de es itálico. En , ocurre sólo a partir de 9. Que ninguna variable sea subpalabra de otra es lo que se gana con el último numeral en negrita, y está en Variables y términos de tipo τ.
Una ocurrencia. Reemplazar una ocurrencia de en por es sacar los símbolos que ocupa y poner en su lugar. Si con , reemplazar la ocurrencia a partir de da . El ejemplo de la guía: ocurre en a partir de 3 y de 9, y reemplazar la primera por da . Como tiene tres letras más que , la otra ocurrencia se corrió: ahora está a partir de 12.
Todas a la vez. Cuando las ocurrencias de en son disjuntas entre sí, tiene sentido hablar del resultado de reemplazar simultáneamente cada ocurrencia de en por . Con , y , las ocurrencias están a partir de 4, 11 y 17, y el resultado es . Si dos ocurrencias se superpusieran, como las de en la segunda regla, no habría manera de reemplazar las dos: la posición compartida tendría que ir a parar a dos lugares.
En secuencia. La guía avisa que el reemplazo es simultáneo y no secuencial: no es reemplazar la primera ocurrencia, después reemplazarle al resultado su primera ocurrencia, y así sucesivamente. Deja armar los ejemplos al lector, y salen con palabras de cuatro letras.
Con , y , las ocurrencias están a partir de 1 y de 3, disjuntas, y el reemplazo simultáneo da . El secuencial da otra cosa:
y ahí se detiene, porque ya no tiene . El paso que se desvía es el tercero: la que se reemplaza en , a partir de 2, no estaba en ; la formaron la última letra de un y la primera del otro. El reemplazo secuencial ve las ocurrencias que los reemplazos anteriores fabrican, y el simultáneo sólo las que estaban.
Y si contiene a , el secuencial puede no terminar nunca. Con y la misma :
Cada paso agrega una letra y corre la primera ocurrencia un lugar a la derecha: la palabra es siempre con , su primera empieza en la posición , y reemplazarla da , que vuelve a tener una. El simultáneo da en un paso.
Varias palabras a la vez. También se reemplazan simultáneamente palabras distintas en , por , siempre que para , que las ocurrencias de cada sean disjuntas entre sí, y que una ocurrencia de y una de , con , también lo sean. El ejemplo de la guía reemplaza , y por , y en
donde ocurre a partir de 1 y de 11, a partir de 6, y a partir de 15, 20 y 26. Son seis ocurrencias, todas disjuntas de a pares, y el resultado es .
Sean . Se dice que es subtérmino de si es subpalabra de , y subtérmino propio si además no es igual a . El lema que dice cómo están acomodados es el 4 de la guía.
Lema 4 (ocurrencias de términos en términos). Sean , con , y sea .
(a) y (b). La guía las deja al lector, y son la mitad del Ejercicio 12. Un subtérmino de una variable no es de la forma , porque tendría paréntesis, ni un nombre de constante, porque sólo tiene la y numerales, que ningún nombre usa. Es una variable, así que empieza con la —la única de está en la posición 1— y termina en un numeral negrita —el único de es el último—: . Para una constante , sus símbolos no son ni paréntesis, así que un subtérmino es otro nombre de constante, y ningún nombre de constante es subpalabra propia de otro: es una de las condiciones de la definición de tipo.
(c), la que hace el trabajo. Si la ocurrencia de empieza dentro de algún , el mordisqueo de términos la encierra en : un término que empieza en medio de otro no puede asomarse por detrás de él. Queda ver que no empieza en ningún otro lado. No empieza en un paréntesis ni en una coma, porque ningún término empieza así. Y no empieza en las primeras posiciones, las del nombre : ahí tendría que ser , porque su primer símbolo es de , y los nombres de constante no comparten símbolos con los de función; no a partir de 1, porque sería tramo inicial propio de , que el mordisqueo prohíbe; y no más adelante, porque entonces sería tramo final propio de , que la definición de tipo también prohíbe.
(d), por inducción. Con la Regla de Inducción desde 0 sobre
: si y ocurren en , entonces dichas ocurrencias son disjuntas o una ocurre dentro de otra.
En la base, es una variable o una constante, y por (a) y (b) : las dos ocurrencias son la de entera. En el paso, si con los y ni ni son , por (c) cada ocurrencia sucede dentro de algún argumento. Si caen en argumentos distintos son disjuntas, porque los argumentos ocupan tramos disjuntos; si caen en el mismo, lo resuelve .
(e) y (f). El (e) sale del (d) con : dos ocurrencias de la misma palabra tienen la misma longitud, y si una está contenida en la otra ocupan las mismas posiciones, o sea que es la misma ocurrencia. El (f) es otra inducción, la otra mitad del Ejercicio 12. Si es una variable o una constante, la ocurrencia de es entera y el resultado es . Si y , por (c) la ocurrencia está dentro de un , el resultado es , y es término por hipótesis inductiva.
Medido en el término de nivel 3 de la guía,
de 37 símbolos, del tipo con constantes y y funciones de aridad 4 y de aridad 1. Tiene 11 ocurrencias de subtérminos —él mismo, los dos , , y siete variables, con dos veces, a partir de 9 y de 26—, que forman 55 pares: 31 disjuntos, 24 anidados y ninguno que se cruce. El cruce no es raro entre palabras cualesquiera: de los 246 753 pares de ocurrencias de subpalabras de este término, 73 815 se cruzan.
El (f) pide que y sean términos, y las dos condiciones trabajan. La palabra ocurre en ese término a partir de 17 y no es un término. Reemplazarla por el término da
que no es un término: el de adentro quedó con tres argumentos. Reemplazarla por sí da un término, pero eso no lo garantiza ningún lema; es suerte de este caso. En cambio, el subtérmino , a partir de 13, reemplazado por , da , y la segunda reemplazada por da un término de nivel 5. El nivel cambia; lo que se conserva es ser término.
«Ocurre a partir de » está definido con precisión: es la ecuación con . Pero «una ocurrencia», «disjuntas», «sucede dentro de» y «el resultado de reemplazar» la guía los deja en el castellano, y dice que no los va a definir en forma matemática precisa. Y sin embargo la prueba del Lema 4 es una prueba. La guía lo explica en una nota a continuación del lema: la prueba sólo usa propiedades del concepto de ocurrencia y de reemplazo que tendrían que ser comunes a cualquier definición o formulación matemática que se hiciera de ellos.
Leída de nuevo con esa lente, la prueba usa poco: que una ocurrencia a partir de ocupa las posiciones a ; que estar dentro de otra o ser disjunta es una relación entre esos tramos; y que reemplazar una ocurrencia que vive dentro de un argumento es reemplazarla en el argumento y dejar el resto de la palabra igual. Cualquier formalización razonable —por ejemplo, identificar la ocurrencia con el par y el reemplazo con — cumple las tres, así que la prueba vale para todas. La guía agrega que en este caso sí se puede dar una definición precisa y satisfactoria, a diferencia de otros conceptos, como el de prueba absoluta de consistencia, para los que todavía no se encontró una formulación matemática adecuada.
Una fórmula es subfórmula de una fórmula cuando es subpalabra de , y propia si además no es igual a . El Lema 8 es el Lema 4 con fórmulas, y se apoya en la lectura única de fórmulas como aquél se apoyaba en la de términos.
Lema 8 (ocurrencias de fórmulas en fórmulas). Sea un tipo y fórmulas de tipo .
La guía prueba el (g) con el mismo molde que el (f) de términos. En la base, es atómica, por (a) , y el resultado es . En el paso, si con y , por (b) la ocurrencia reemplazada sucede en o en ; si es en , el resultado es , y por hipótesis inductiva. Los casos y son iguales, con (c) y (d).
Medido en la fórmula de la página 15 de la guía, de 33 símbolos,
hay cuatro ocurrencias de subfórmulas: ella misma, a partir de 2, a partir de 10 y a partir de 13. De sus seis pares, dos son disjuntos, cuatro anidados y ninguno se cruza.
Una consecuencia: el Ejercicio 20. Si son tales que ocurre en a partir de y ocurre en a partir de , entonces . La ocurrencia de ocupa las posiciones , y la de las . Como toda fórmula tiene más de un símbolo, la posición está en las dos: no son disjuntas. Por el (e), una contiene a la otra, y la de no puede contener a la de , porque empieza después. Entonces la de contiene a la de : . En la fórmula de arriba pasa en las posiciones 1 y 2: la que empieza en 1 tiene 33 símbolos y , que empieza en 2, tiene 7.
Un término dentro de una fórmula vive casi siempre dentro de una atómica, y ahí lo cubre el Lema 4. La excepción es la variable que acompaña a un cuantificador. Si es un término y una fórmula, una ocurrencia de en se llama contigua cuando no es a partir del primer símbolo de y el símbolo anterior a ella en es o . Dicho de otra forma: cuando está contenida en una ocurrencia de una palabra , con .
Sólo un término que sea variable puede tener una ocurrencia contigua, por dos hechos fáciles de probar: si ocurre a partir de en una fórmula, entonces ocurre a partir de ; y si un término empieza con , es una variable.
Lema 9 (ocurrencias de términos en fórmulas). Sea un tipo.
La guía lo acepta sin prueba y remite al apunte. El (e) es el único ítem con dos salidas, y la primera —la pegada a — es justamente la ocurrencia contigua: no está dentro de ninguna atómica, así que nada de lo que se sabe de términos la protege. Por eso el (h) la excluye. Con
de 21 símbolos, ocurre a partir de 2, 8 y 18, y la de 2 es la contigua. Reemplazar la de 8 por da , una fórmula, como promete el (h). Reemplazar la de 2 por el mismo término da
que no es una fórmula: después de tiene que venir una variable. Si lo que entra es otra variable, la palabra sigue siendo fórmula ——, pero ya dice otra cosa: la que antes estaba acotada ahora es libre. Ése es el caso del Ejercicio 14(d).
Abajo, una palabra del tipo de la guía —constantes y , funciones y , relación de aridad 3— con sus posiciones. Marcás dos ocurrencias tocando el primer y el último símbolo de cada una, y reemplazás la que está en azul por lo que escribas. El resultado se lee de afuera hacia adentro.
En el término de la página 2, marcar y reemplazarla por rompe el de adentro; marcar y reemplazarlo por lo mismo, no. Y en los tres ejemplos, ninguna pareja de ocurrencias que sean cada una término o fórmula se cruza —son 21, 55 y 55 pares—: para ver un cruce, una de las dos tiene que no ser ni término ni fórmula.
Ejercicio 12. Pide completar las partes del Lema 4 que la guía no hace: (a), (b), (e) y (f), más el detalle de la base del (d). Son las de la sección 03, y están resueltas en Se compara por el lado de lo que ya se sabe.
Ejercicio 14(d). Reemplazar algunas ocurrencias de la variable en por da una fórmula. Las ocurrencias no contiguas las cubre el Lema 9(h), y como , reemplazar una no corre las posiciones de las demás. La contigua no la cubre ningún lema, pero en reemplazar por otra variable deja , que sigue teniendo la forma: la inducción en cierra con eso. En cambiar sólo la de la posición 2 da : otra fórmula, con otro significado.
Ejercicio 14(e). Reemplazar algunas ocurrencias de por también da una fórmula, y acá no hay lema que ayude, porque no es término ni fórmula. Lo que la salva es que tiene un solo , en su primer símbolo: dos ocurrencias que se superpusieran tendrían que empezar en el mismo lugar, así que son disjuntas y el reemplazo de varias tiene sentido. La prueba es una inducción en donde el único caso nuevo es una ocurrencia a partir de la posición 1, y ahí . Así, pasa a . Los dos ítems están en Contar paréntesis no alcanza.
Ejercicio 20. Es la consecuencia del Lema 8(e) de la sección 05, y está en Una fórmula puede ser el final de otra, nunca el principio. Si en una resolución se usa el Lema 4, el 8 o el 9, la regla de corrección de la cátedra pide enunciarlo y probarlo, salvo que la consigna diga que se puede usar sin demostración; el 9, que la guía no prueba, se saca del apunte.