Ejercicios 13 a 15 de la Guía 9 · un ∧ que no es el principal, cinco propiedades de las fórmulas por inducción y tres palabras que no son fórmulas aunque sus paréntesis cierran
Los enunciados, textuales:
Son los primeros ejercicios sobre fórmulas, y las herramientas son las del bloque de términos: inducción, ahora sobre los y sus cinco formas, e invariantes para descartar palabras. Como en la guía, abrevia la variable que como palabra es , y es : tres símbolos, el último negrita.
El 13(a) es falso, y por la misma razón que el Ejercicio 2(h): el que separa de no tiene por qué ser el principal. La palabra es una fórmula de nivel 2 con dos , en las posiciones 10 y 19. Cortada por el de la 19, las dos mitades son fórmulas. Cortada por el de la 10, es , con dos «(» y un «)», y no es fórmula. La versión verdadera pide que uno de los dos ya sea fórmula: es el Ejercicio 19.
Las cinco del 14 son verdaderas. Cuatro salen por inducción en el nivel, con el mismo molde; la (b) sale del menú, sin inducción. La (d) y la (e) son las delicadas: antes de inducir hay que saber dónde puede estar una ocurrencia de o de , porque un reemplazo que cae a caballo entre dos piezas podría romper la fórmula.
Ninguna de las tres del 15 es fórmula, y contar paréntesis no delata a ninguna: la (a) tiene 6 «(» y 6 «)», la (b) 8 y 8, la (c) 3 y 3. Tampoco las delatan el primer símbolo (son , «(» y , los tres permitidos) ni el último (las tres terminan en «)»). A la (a) y a la (b) las delata lo que sigue a una coma; a la (c), sólo leerla de afuera hacia adentro.
La definición, en la página 9 de la guía. son las fórmulas atómicas, y con , y , y
con uno de los nexos , , , y uno de los cuantificadores , . Los niveles crecen, , y es su unión.
El menú para fórmulas (Lema 5, p. 10): si , entonces es atómica, o es , o con . Es lo que hace andar cada paso inductivo.
La Regla de Inducción desde 0, con el enunciado : «toda cumple P». Se prueba mirando las atómicas, y mirando las cinco formas; el molde, con su porqué, está en Inducción en la construcción.
La lectura única (Teorema 7, p. 12): cada fórmula tiene una sola de las cinco formas, con piezas únicas. Es lo que permite leer una palabra de afuera hacia adentro y concluir algo de cada pieza; está en Fórmulas de tipo τ y su lectura única.
Los invariantes, que el bloque mismo prueba: igual cantidad de «(» que de «)» (sección 03), termina en «)» (el 14(a)), empieza con «(», , , o el primer símbolo de un nombre de relación (el 14(b)), y después de una coma empieza un término (sección 06). Cómo se elige entre ellos y cuándo hay que leer de afuera está en Probar que una palabra no es término ni fórmula.
La mariposa. El 2(h) armaba y lo cortaba por la coma de adentro. Acá se hace lo mismo con un : hace falta una fórmula con dos a distinta profundidad, y cortarla por el de adentro. La más chica de esa forma es con tres atómicas. El corte por el primer deja , que abre un paréntesis que nunca cierra. Cualquier atómica sirve; con igualdades entre variables, el contraejemplo vale en todo tipo.
El escarabajo. Falso. Sea
Las variables son términos de cualquier tipo, así que , y están en ; entonces y . Tomando
la palabra —concatenar «(», , , y «)»— es exactamente , así que . Pero tiene dos «(» y un «)», y toda fórmula tiene tantos «(» como «)». Luego .
Ese conteo es un resultado, y la cátedra pide que un resultado de una guía que se usa se enuncie y se pruebe. Va por inducción, con : toda tiene tantos «(» como «)». En las atómicas, y agregan un «(» y un «)» a los de sus términos, que están balanceados por el Ejercicio 3 (que a su vez se enuncia y se prueba igual, sobre ). En el paso, agrega un par a los de y , y y no agregan ninguno: una variable no tiene paréntesis.
La mariposa. Las tres se prueban con el mismo esqueleto. En el paso, está en , y vale la hipótesis, o es , o con subfórmulas en . Son tres casos, siempre los mismos; lo que cambia de un ítem a otro es la propiedad, y qué hay que mirar en las atómicas.
(a), el escarabajo. : toda termina en «)». Base: termina en «)», y también, porque y la atómica relacional siempre lleva sus paréntesis. Paso: termina en «)»; y terminan con el último símbolo de , que es «)» por .
(b), el escarabajo, sin inducción. Si , está en algún . Si , es o , y empieza con «(» o con . Si , por el menú es atómica o , o , que empiezan con «(», , o . El primer símbolo de cada forma está a la vista, y no hace falta saber nada de las piezas: por eso alcanza el menú.
(c), el escarabajo. : si , el resultado de borrar todos los de está en . Base: en una atómica no ocurre , porque los términos no lo contienen ( no puede estar en los nombres del tipo), así que . Paso: para , , que está en por hipótesis. Para , : si , entonces . Para , los son los de y los de , y . La hipótesis da y , en niveles que pueden ser distintos; tomando , los dos están en y .
La mariposa de (d). Reemplazar adentro de una palabra es peligroso si lo reemplazado puede quedar a caballo entre dos piezas. Así que primero, dónde puede ocurrir la palabra :
Lo otro delicado es el enunciado de la inducción. «Algunas ocurrencias» quiere decir cualquier conjunto de ellas, y la hipótesis se va a aplicar a cada subfórmula con las ocurrencias elegidas que caen adentro, que son otro conjunto. Si hablara de reemplazarlas todas, la hipótesis no serviría.
El escarabajo de (d). : si y resulta de reemplazar cualquier conjunto de ocurrencias de en por , entonces .
El significado puede cambiar: en , reemplazar sólo la del cuantificador da . Sigue siendo una fórmula, que es lo único que se pide.
La mariposa de (e). La palabra tiene seis símbolos y un solo , el primero, así que dos ocurrencias suyas no se pueden solapar: reemplazar un conjunto de ellas no es ambiguo. Las atómicas no tienen . En y en , la palabra no tiene paréntesis, nexos ni , así que cada ocurrencia está dentro de una subfórmula. Lo nuevo aparece en : una ocurrencia que empieza en la posición 1 abarca el cuantificador de afuera y el de la subfórmula. Ese caso obliga a bajar dos niveles.
El escarabajo de (e). : si y resulta de reemplazar cualquier conjunto de ocurrencias de en por , entonces .
La mariposa. Para descartar una palabra se busca un invariante que viole, del más barato al más caro: contar paréntesis, mirar el primer y el último símbolo, mirar qué sigue a cada coma. Si ninguno la delata, se la lee de afuera hacia adentro suponiendo que es fórmula, hasta llegar a un absurdo. Abajo están las tres palabras del 15 y esas cinco pruebas; arranca en la (a) con el conteo.
Las cinco pruebas, sobre las tres palabras: contar paréntesis, el primer símbolo y el último no delatan a ninguna. Las comas delatan a la (a) en la posición 28 y a la (b) en la 8, y no a la (c), cuya única coma, en la 9, va seguida de una . Leer de afuera las delata a las tres, como tiene que ser: es la definición misma, aplicada hasta el final.
El invariante de las comas. Se usa, así que se enuncia y se prueba:
Si una coma ocurre en un término o en una fórmula, no es su último símbolo, y el símbolo que la sigue es el primero de un término: una , un símbolo de o uno de . En el tipo del Ejercicio 15, uno de , , o .
Prueba, para términos, por inducción en el nivel. En no hay comas: ni las variables ni los nombres de constante las contienen. En , una coma es una de las separadoras, y la sigue el primer símbolo de , que por el menú es una , uno de o uno de ; o es interior de algún . No es el último símbolo de , porque un término termina en un negrita, en un símbolo de o en «)», así que el símbolo que la sigue también está en , y vale la hipótesis.
Para fórmulas, por inducción en el nivel. En y en , cada coma separa dos argumentos de , y la sigue el primer símbolo de un término, o es interior de un término sin ser su último símbolo, y vale lo de los términos. En , y , lo que se agrega no tiene comas, así que cada coma es interior de una subfórmula; no es su último símbolo, porque toda fórmula termina en «)» (el 14(a)), y vale la hipótesis.
(a), el escarabajo. En la palabra, la coma de la posición 27 —la que sigue a — está seguida por , en la posición 28. Como , la palabra viola el invariante de las comas y no es una fórmula. Las otras dos comas, en las posiciones 17 y 22, van seguidas de una : el invariante no se fija en las comas que cumplen, alcanza con una que no.
Leída de afuera también cae, y se ve qué hace ahí esa coma: después del viene una palabra que empieza con «(» y termina en «)», así que tendría que ser o . Pero en el nivel de afuera no hay ningún ni nexo: entre y está la coma, en el lugar donde tendría que estar el nexo.
(b), el escarabajo. La palabra contiene «,(», en : la coma de la posición 7 va seguida del «(» de la 8. Como «(» no es el primer símbolo de ningún término, la palabra viola el invariante de las comas. Dicho de otro modo: es una fórmula, no un término, y no puede ser argumento de .
(c), el escarabajo. Ningún invariante de los de arriba la delata, así que se la lee de afuera. Supongamos que .
El está fuera de lugar —un cuantificador va adelante de su fórmula, no atrás—, pero ningún conteo ni ninguna coma lo nota: la palabra tiene sus paréntesis en orden, empieza bien y termina bien. Sólo la lectura llega a la pieza donde eso importa.
Un corte por un símbolo cualquiera no es una lectura. Que sea fórmula dice que hay un que la parte en dos fórmulas, no que lo haga el que elegiste. Es la misma trampa del 2(h) con comas, y se arregla igual: sabiendo que una de las mitades es fórmula, la otra también. Para términos es el Ejercicio 11; para fórmulas, el 19.
Antes de inducir sobre un reemplazo, se ubican las ocurrencias. En (d) y (e) la inducción es corta; lo que la hace correcta es haber visto antes que ninguna ocurrencia cruza el borde de una pieza, salvo la que empieza en el cuantificador de afuera en (e), que obliga a mirar dos niveles. El enunciado inductivo habla de cualquier conjunto de ocurrencias, para que la hipótesis se pueda aplicar a la parte que cae en cada subfórmula. Lo mismo hace falta en el Ejercicio 20.
Los invariantes de las fórmulas son los de los términos más dos. El de los paréntesis y el de las comas valen igual que para términos, y sus pruebas para fórmulas se apoyan en las de términos; el 14(a) y el 14(b) son propios de las fórmulas. El 14(a) se usa dos veces en este mismo bloque: en la prueba del invariante de las comas y en el absurdo de 15(c).
Lo que hace perder puntos. Responder «verdadero» en el 13(a) suponiendo que el dado es el principal. Contar paréntesis en el 15 y, como dan iguales, dar la palabra por buena: el balance es necesario, no suficiente. Usar el invariante de las comas, o el balance de paréntesis de las fórmulas, sin enunciarlo y probarlo. En (c) del 14, aplicar la hipótesis a y sin juntar sus niveles. En (d), enunciar la inducción para «todas las ocurrencias». En (e), olvidar la ocurrencia que empieza en la posición 1. Y en 15(c), cortar por la sin haber descartado antes la forma .