Guía 5 y Guía 6 · Reticulados complementados · cuándo hay ninguno, uno o varios, por qué la distributividad deja uno solo, y De Morgan
Un complemento de es un elemento que junto con sube hasta el y baja hasta el . La definición no dice cuántos hay, y la respuesta depende del reticulado: en una cadena el elemento del medio no tiene ninguno, en el rombo cada elemento tiene exactamente uno, y en el diamante cada elemento del medio tiene dos. La distributividad es lo que pone un techo: en un reticulado distributivo hay a lo sumo uno, y de ahí salen la operación bien definida y las leyes de De Morgan del álgebra de Boole.
El complemento se define con el y el , así que vive en un reticulado acotado: una 5-upla tal que es un reticulado terna, , y se cumplen
En el orden asociado, (I8) dice y (I9) dice : el es el mínimo y el el máximo. Las versiones con el ínfimo, y , no son axiomas sino teoremas: la primera es el Ejercicio 1 de la Guía 5, y las dos salen de que equivale a . Todo reticulado finito tiene mínimo y máximo, así que todos los de esta nota son acotados: el es su mínimo y el , su máximo. Que esos dos elementos sean un dato de la upla y no algo que se lee del dibujo es la tesis de Complementar es elegir.
Sea un reticulado acotado y . Un elemento es un complemento de cuando
Son dos ecuaciones y tienen que valer las dos. Como e son conmutativas, la relación es simétrica: si es complemento de , es complemento de . Y la Guía 5 avisa desde la definición que «puede no ser único».
El 0 y el 1 son complementos uno del otro, y de nadie más. Es el Ejercicio 5 de la Guía 5. Que y es (I9) con y el Ejercicio 1 con . Si es complemento de , entonces , pero , así que . Si es complemento de , entonces , pero por (I8), así que .
Nadie es complemento de sí mismo, salvo en el reticulado de un solo elemento. Si y , como , queda , y entonces para todo .
Con cuatro reticulados chicos se ven los tres casos. Para buscar los complementos de conviene pensar las dos ecuaciones como dos filtros: los que con llegan al , y los que con bajan al . Los complementos son los que pasan los dos.
La cadena de tres, : ninguno. En una cadena el supremo de dos elementos es el mayor, así que obliga a . Pero . El no tiene complemento. En cualquier cadena pasa lo mismo: sólo el y el tienen.
El rombo, con y incomparables: exactamente uno. y , así que es complemento de . Es el único: , y , ninguno de los otros pasa los dos filtros.
El diamante , con los tres del medio incomparables: dos. , , y lo mismo con . El tiene dos complementos, y , y por simetría cada elemento del medio tiene dos. Es el ejemplo que pide el Ejercicio 4 de la Guía 5; en su versión con números, el diamante ordenado por divisibilidad, el tiene como complementos al y al .
El pentágono , y al costado: dos, y comparables entre sí. El es incomparable con y con , así que y : los complementos de son y , y . En cambio y tienen uno solo, el .
Un caso más, el del Ejercicio 25 de la lista: si hay un elemento que está debajo de todos los elementos no nulos —un único átomo—, sólo el y el tienen complemento. Si y , entonces y , así que y . Un complemento de un tiene que ser el , y entonces .
En los reticulados distributivos del selector —la cadena, el rombo, los divisores de 12 y de 30, el del átomo único— la respuesta nunca es «más de uno». En el diamante, el pentágono y el hexágono sí. Y cuando ya tocaste todos los elementos aparece cuántas operaciones admite el reticulado: cero si algún elemento se quedó sin complemento.
El patrón no es de estos ocho. Medido sobre todos los reticulados de hasta siete elementos, contados salvo isomorfismo:
| elementos | reticulados | complementados | distributivos | los dos | con varios complementos |
|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 1 | 1 | 1 | 1 | 0 |
| 2 | 1 | 1 | 1 | 1 | 0 |
| 3 | 1 | 0 | 1 | 0 | 0 |
| 4 | 2 | 1 | 2 | 1 | 0 |
| 5 | 5 | 2 | 3 | 0 | 2 |
| 6 | 15 | 6 | 5 | 0 | 6 |
| hasta 6 | 25 | 11 | 13 | 3 | 8 |
| 7 | 53 | 18 | 8 | 0 | 24 |
«Con varios complementos» cuenta los reticulados en los que algún elemento tiene más de uno. Las columnas de reticulados y de distributivos coinciden con las tablas conocidas —1, 1, 1, 2, 5, 15, 53 y 1, 1, 1, 2, 3, 5, 8—, que es el control de que la enumeración no se salteó ninguno. Tres cosas se leen de la tabla. Con hasta cuatro elementos ningún elemento tiene dos complementos: los primeros aparecen con cinco, y son justo y . Ningún distributivo tiene un elemento con dos, en ninguna fila: eso es un teorema, y es la sección 05. Y entre los complementados que no son distributivos —2, 6 y 18— no hay ninguno en el que todos los complementos sean únicos.
Que cada elemento tenga algún complemento es una propiedad del reticulado acotado. Un reticulado complementado es otra cosa: una 6-upla donde es acotado y es una operación unaria sobre tal que
O sea, es un complemento de , elegido. La guía escribe ; la lista, : es la misma operación. Si algún elemento no tiene complemento no hay ninguna posible, y si cada elemento tiene complementos hay exactamente operaciones , una por cada manera de elegir. En el diamante , que es el Ejercicio 6 de la Guía 5; en el pentágono, ; en el hexágono del selector, ; en el rombo, .
Por eso, en un reticulado complementado cualquiera, saber que es complemento de no dice que : en el diamante con , el también es complemento del y no es . Lo que hace falta para pasar de «un complemento» a «el complemento» es la sección siguiente.
Es el Lema 10 de la Guía 5 (el Ejercicio 9 lo completa, y el 13 de la lista lo pide como prueba elemental): si es distributivo, todo elemento tiene a lo sumo un complemento.
Prueba. Sean y complementos de : y . La idea es mostrar que y, cambiando los papeles, que .
Dis1.Queda , que es . La misma cuenta con y intercambiados da , y por antisimetría . ∎
Sin Dis1 la cuenta se corta en el paso 3, y el diamante muestra dónde. Con , y : , pero . El paso 3 cambia por , y la cadena deja de probar nada.
La consecuencia: queda bien definida. En un reticulado complementado distributivo cada elemento tiene un complemento —porque hay una — y a lo sumo uno, así que tiene exactamente uno, y hay una sola operación posible. Ahí sí, si y , entonces : es el Ejercicio 14 de la lista, y se prueba aplicando el Lema 10 a y a , que son dos complementos de .
La vuelta no es un teorema de la guía. En los reticulados finitos vale —un finito en el que cada elemento tiene exactamente un complemento es distributivo, y la tabla de arriba lo muestra hasta siete elementos—, pero Dilworth probó en 1945 que hay reticulados infinitos con complementos únicos que no son distributivos.
El Teorema 12 de la Guía 5 junta lo que se gana con la unicidad. En un reticulado complementado distributivo, para todos :
Las tres se prueban igual, y la forma de la prueba es lo que conviene llevarse: no se calcula ; se muestra que es un complemento de , y la unicidad hace el resto. Para la primera ley, con , hay que verificar las dos ecuaciones.
Arriba: . Por Dis2, . Y , con la asociativa y (I10); igual . Queda .
Abajo: . Por Dis1, . El primero es , con (I11); el segundo, . Queda .
Así que es un complemento de , y también lo es por (I10) y (I11). Por el Lema 10 son iguales. La segunda ley es la misma cuenta con e intercambiados. La tercera ni siquiera pide cuentas: es complemento de por simetría, y también, así que son iguales. La primera ley es el Ejercicio 15 de la lista.
El Ejercicio 12 de la Guía 5 pregunta si el Teorema 12 vale en cualquier reticulado complementado. No, y lo interesante es cómo falla: no falla siempre. Recorriendo todas las operaciones de cada reticulado, cuántas cumplen las dos leyes de De Morgan, cuántas cumplen , y cuántas cumplen los cinco ítems del teorema (los otros dos son y ):
| reticulado | operaciones c | De Morgan | acc = a | los cinco |
|---|---|---|---|---|
| diamante M₃ | 8 | 2 | 0 | 0 |
| pentágono N₅ | 2 | 2 | 0 | 0 |
| hexágono | 16 | 9 | 2 | 0 |
| divisores de 30 | 1 | 1 | 1 | 1 |
En el diamante, De Morgan vale para las dos elecciones «cíclicas», y su inversa, y falla en las otras seis; ninguna es involutiva, porque con tres elementos del medio no se pueden aparear todos. En el pentágono las dos operaciones cumplen De Morgan, y sin embargo ninguna cumple : , así que , y un mismo elemento no puede ser y .
El hexágono —dos cadenas y — es el caso más fino. Con , , y valen las dos leyes de De Morgan, y la del orden, y aun así no es distributivo: y . Lo que falla es el ítem que queda: y . De Morgan no caracteriza a las álgebras de Boole; en ellas está garantizado, y fuera de ellas es cuestión de suerte en la elección.
Un álgebra de Boole es un reticulado complementado distributivo. Es el caso en el que todo lo anterior funciona a la vez: cada elemento tiene exactamente un complemento, la operación es la única posible, «un complemento de » y «» dicen lo mismo, y valen las dos leyes de De Morgan, , y .
Los ejemplos de la guía: con el complemento de conjuntos; el de un elemento, en el que y ; el de dos, con y ; y los divisores de 10 con , y . Los divisores de 30 también lo son, con : el selector de arriba lo deja comprobar. Los de 12, no: el y el no tienen complemento, aunque es distributivo.
En la tabla de la sección 03, la columna «los dos» marca exactamente las álgebras de Boole: entre los 78 reticulados de hasta siete elementos hay tres, de uno, dos y cuatro elementos. La siguiente tiene ocho, como los divisores de 30.
Dis1 es el tercero.