Ejercicio 4 de la lista del parcial 3 · Guía 9 · dónde puede caer la palabra, por qué dos ocurrencias no se pisan y un Enuk que llega dos pisos más abajo
El enunciado, textual: «Pruebe que si y es el resultado de reemplazar cada ocurrencia de la palabra en por entonces ». Es pariente del Ejercicio 14(e) de la Guía 9, que reemplaza algunas ocurrencias de por . Acá la palabra es más corta —termina en el , sin su variable— y se reemplazan todas.
Es un ejercicio de sintaxis: no hay estructuras ni valores de verdad. Que y no digan lo mismo no importa; lo único que se pregunta es si la palabra que queda sigue siendo una fórmula.
Con el tipo , la fórmula
tiene cuarenta símbolos y es de nivel 6. La palabra ocurre en ella tres veces, a partir de las posiciones 2, 18 y 24. Reemplazando las tres a la vez queda
que también es una fórmula, y también de nivel 6. Cada ocurrencia de era el principio de una fórmula de la forma : la de la posición 2 empieza , la de la 18 empieza y la de la 24 empieza . Dar vuelta el par de cuantificadores del principio de una fórmula así deja otra fórmula, . Eso es todo el ejercicio, y la prueba es convertir esta observación en una inducción.
Un detalle que conviene ver una vez: en la palabra vuelve a aparecer, a partir de la posición 21. El que la empieza lo puso el primer reemplazo de la mitad y el que la termina, el segundo. No es un problema: «cada ocurrencia de en » habla de las ocurrencias de , las tres, y se reemplazan las tres a la vez. Lo que aparece después no se toca.
Las fórmulas por niveles (Guía 9, p. 9). son las fórmulas atómicas, y con y , y
con . Dos hechos salen de la definición sin prueba: , así que una fórmula de un nivel está en todos los siguientes; y si , entonces y están en .
Las variables (Guía 9, p. 1): es la palabra seguida de la escritura decimal de , con todos los numerales en itálica salvo el último, que va en negrita. es , de dos símbolos, y es . Una variable termina en su único numeral negrita.
El tipo (Guía 8, p. 4): los nombres de constante, de función y de relación no usan ninguno de los símbolos , , , los nexos, los paréntesis, la coma, , la ni los numerales itálicos o negritas.
El reemplazo simultáneo (Guía 9, p. 6): cuando las ocurrencias de una palabra en son disjuntas entre sí, se puede hablar del resultado de reemplazar simultáneamente cada ocurrencia de en por . «Cada ocurrencia» del enunciado es esto, y por eso hay que ver que las ocurrencias de no se pisan.
La lectura única de fórmulas (Teorema 7, p. 12), que la lista deja usar sin enunciar: toda es de una y sólo una de las formas , , , , , con piezas únicas; y si , las piezas , están en . Lo que se usa de ella es el cuadro de primeros símbolos: las dos primeras formas empiezan con o con un símbolo de un nombre de relación, la tercera con , la cuarta con y la quinta con .
La Regla de Inducción desde 0: si para cada hay un enunciado , es verdadero, y para cada , si es verdadero entonces lo es, entonces es verdadero para todo . El molde, con los ejemplos de la Guía 9, está en Inducción en la construcción.
La palabra tiene cuatro símbolos, y ninguno pega. es , , , . No tiene paréntesis, ni nexos, ni , ni , ni comas: ninguno de los símbolos con los que se arma o a partir de sus piezas. Entonces una ocurrencia en no puede tocar el paréntesis de afuera ni el , y cae entera adentro de o adentro de ; una ocurrencia en cae adentro de . En esos casos el reemplazo se hace pieza por pieza: y , y la hipótesis inductiva se aplica a las piezas.
En una atómica no hay ninguna. Una atómica está hecha de términos, de un nombre de relación, de paréntesis, comas y quizás . Los términos están hechos de variables, nombres de constante y de función, paréntesis y comas. Ningún nombre usa , por la definición de tipo, y las variables tampoco: en una atómica no hay ningún , así que .
El caso que importa es . Las posiciones de tienen una o un numeral, así que ninguna ocurrencia empieza ahí. Las que empiezan en caen adentro de , porque es el final de la palabra. Queda una sola posibilidad nueva: una ocurrencia en la posición 1. Si empieza con , entonces:
O sea: sólo ocurre en una fórmula como el comienzo de una subfórmula . La prueba no necesita enunciar esto aparte: lo va viendo, nivel por nivel, al mirar qué hay en la posición 1 de cada .
Dos ocurrencias no se pisan. Si dos ocurrencias de una palabra de cuatro símbolos se superpusieran sin coincidir, un tramo final propio de la palabra sería un tramo inicial propio de ella misma. Los tramos finales propios de empiezan con , o , y los iniciales empiezan con : no hay ninguno común. Las ocurrencias son disjuntas, en cualquier palabra, y el reemplazo simultáneo tiene sentido.
Dos pisos abajo. En , la ocurrencia de la posición 1 se come el de y el de : está a caballo entre dos pisos de la construcción. Las demás ocurrencias no pueden empezar en la , ni en el , ni en , así que están todas adentro de , y
con el resultado de reemplazar cada ocurrencia de en . La hipótesis inductiva no se aplica a , que no se reemplaza «por dentro»: su primer símbolo cambia. Se aplica a , que está dos niveles abajo de . Si , la lectura única pone en y en . Para que hable de hacen falta dos decisiones al escribirlo:
Abajo se ve cada ocurrencia con la fórmula que empieza en ella, y su subrayada. Escribí también una fórmula propia y buscá una ocurrencia que no sea el principio de una fórmula así.
Con o con un entre los cuantificadores no hay ocurrencia: la palabra pide los cuatro símbolos pegados. Y con la fórmula de arriba se ve el detalle de la sección 01: después de dar vuelta, tiene una ocurrencia que no tenía, y no es el principio de ningún que estuviera en .
Prueba. Primero dos observaciones sobre la palabra , cuyos símbolos son , , y .
Usaremos la Regla de Inducción desde 0. Para cada sea el enunciado:
: Si y es el resultado de reemplazar cada ocurrencia de la palabra en por , entonces .
Prueba de que es verdadero. Sea . Entonces o , con . Los símbolos de un término son símbolos de variables (la y numerales), de nombres de constante o de función, paréntesis y comas; los de son ésos, los de y quizás . Por la definición de tipo, ningún nombre usa el símbolo . Luego no ocurre en , por (O2) tampoco , y .
Prueba de que si es verdadero entonces lo es. Supongamos que vale . Sea y sea el resultado de reemplazar cada ocurrencia de en por . Por definición de hay cuatro casos.
Por la Regla de Inducción desde 0, vale para todo . Si , entonces para algún , y por , . ∎
Mirar de qué símbolos está hecha la palabra decide dónde puede caer. Si la palabra que se reemplaza no tiene paréntesis, nexos, comas ni , sus ocurrencias viven adentro de las piezas, y el paso de la inducción es mecánico salvo en el caso que construye con los símbolos que la palabra sí tiene. Es el mismo razonamiento de la coma delata un argumento (Ejercicio 3), donde la palabra tiene una coma y por eso puede caer justo en la costura de dos argumentos; y del Ejercicio 1, donde lo que se reemplaza es un término entero.
Cuando una ocurrencia cruza dos pisos, la hipótesis inductiva se aplica más abajo. Para que se pueda, habla de todo —que contiene a los niveles anteriores— y concluye sólo que el resultado es fórmula. El molde general del reemplazo en fórmulas es el Lema 8(g) de la Guía 9, cuya prueba deja «los otros casos» al lector; los casos y de ese lema se escriben como los de esta prueba. Con términos adentro de fórmulas, la versión que pide cuidar la variable que sigue al cuantificador es el Ejercicio 13.
Lo que hace perder puntos. Escribir sin nombrar la Regla de Inducción desde 0, o con como conclusión. Aplicar la hipótesis a en el caso , como si la ocurrencia estuviera adentro de . Decir que sin decir por qué: es el negrita el que cierra la variable, y por eso no es una ocurrencia. Olvidar el caso atómico o despacharlo sin la definición de tipo, que es lo que impide un adentro de un nombre. Olvidar que las ocurrencias son disjuntas, sin lo cual «cada ocurrencia» no tiene sentido. Y olvidar el caso del paso.