Bitácora · Lógica · Lista del parcial 3

El término que cambia vive en una atómica

Ejercicio 13 de la lista del parcial 3 · Guía 10, Ejercicio 15 · inducción en el nivel de γ, con el Enuₖ cuantificando las asignaciones porque el cuantificador las cambia, y el Ejercicio 7 en la atómica donde termina la ocurrencia

La consigna, textual: «Supongamos s,t∈Tτ. Sea γ∈Fτ y sea γ~ = resultado de reemplazar en γ una ocurrencia no contigua de t por s. Nótese que por un lema de la Guía 9 tenemos que γ~∈Fτ. Supongamos 𝐀 es una estructura de tipo τ tal que t𝐀[a→]=s𝐀[a→], para cada a→∈A𝐍. Pruebe que entonces 𝐀⊨γ[a→] si y solo si 𝐀⊨γ~[a→] para cada a→∈A𝐍. Puede usar el Ejercicio (7) de esta lista». Es el Ejercicio 15 de la Guía 10 (p. 10). Va sin notación declaratoria, con asignaciones infinitas.

01 · Qué dice, con un ejemplo

Es el Ejercicio 7 un piso más arriba: si dos términos valen siempre lo mismo, cambiar uno por el otro en una fórmula no cambia si es verdadera. Pero con dos condiciones que en el 7 no estaban. La ocurrencia tiene que ser no contigua, y la hipótesis pide que t y s valgan lo mismo en todas las asignaciones, no en una.

Contigua (Guía 9, p. 13): una ocurrencia de un término t en una fórmula φ es contigua cuando no es a partir del primer símbolo de φ y el símbolo anterior a ella en φ es ∀ o ∃. Es la variable pegada a un cuantificador, y sólo una variable puede tener una ocurrencia así.

Un ejemplo en el tipo de los reticulados terna, τ=(∅,{s,i},∅,{(s,2),(i,2)}), con 𝐀 de universo {1,2,3,6}, i(s) el mínimo común múltiplo e i(i) el máximo común divisor. Sean t=X1 y s=s(X1,X1): como mcm(a1,a1)=a1, vale t𝐀[a→]=s𝐀[a→] para cada a→. En la fórmula de 26 símbolos

γ=((X1≡X2)∧∀X1(i(X1,X2)≡X1))

X1 ocurre a partir de 3, 11, 16 y 23, y la de 11 es la contigua. Con a→=(6,6,6,…), 𝐀⊨γ[a→]: a1=a2, y todo x cumple mcd(x,6)=x. Reemplazar la ocurrencia de 3, la de 16 o la de 23 por s(X1,X1) da fórmulas que también son verdaderas en a→. Reemplazar la de 11 da

((X1≡X2)∧∀s(X1,X1)(i(X1,X2)≡X1))

que no es una fórmula: después de ∀ tiene que venir una variable.

Por qué en todas las asignaciones. Con s=X2, la igualdad t𝐀[a→]=s𝐀[a→] dice a1=a2, y vale en (6,6,6,…) pero no en todas. Reemplazar la ocurrencia de 16, la que está adentro del ∀X1, da

((X1≡X2)∧∀X1(i(X2,X2)≡X1))

que en (6,6,6,…) es falsa: dice que todo x es igual a 6. La ocurrencia de 16 no se evalúa en a→, sino en ↓1x(a→) para cada x∈A, y ahí a1 pasa a ser x, que no siempre es 6.

02 · Las herramientas

La relación ⊨ (Guía 10, p. 4). Dados 𝐀 de tipo τ y a→∈A𝐍: (1) 𝐀⊨(u1≡u2)[a→] sii u1𝐀[a→]=u2𝐀[a→]; (2) 𝐀⊨r(u1,…,um)[a→] sii (u1𝐀[a→],…,um𝐀[a→])∈i(r); (3) 𝐀⊨(φ1∧φ2)[a→] sii 𝐀⊨φ1[a→] y 𝐀⊨φ2[a→]; (4) con ∨, sii 𝐀⊨φ1[a→] o 𝐀⊨φ2[a→]; (5) con →, sii 𝐀⊭φ1[a→] o 𝐀⊨φ2[a→]; (6) con ↔, sii valen las dos o no vale ninguna; (7) 𝐀⊨¬φ1[a→] sii 𝐀⊭φ1[a→]; (8) 𝐀⊨∀xjφ1[a→] sii para cada a∈A, 𝐀⊨φ1[↓ja(a→)]; (9) 𝐀⊨∃xjφ1[a→] sii hay un a∈A tal que 𝐀⊨φ1[↓ja(a→)]. Acá ↓ja(a→) es la asignación que resulta de reemplazar en a→ el j-ésimo elemento por a. Los términos de las atómicas se llaman uj para no confundirlos con los t y s del ejercicio.

Los niveles de fórmulas (Guía 9, p. 9): F0τ son las atómicas, y Fk+1τ agrega a Fkτ las palabras ¬φ, (φηψ) con η∈{∧,∨,→,↔} y Qvφ con Q∈{∀,∃} y v∈Var, para φ,ψ∈Fkτ. El lema Menú para fórmulas y la lectura única se usan sin enunciar.

El Ejercicio 7, que la consigna deja usar: si t0,s1,s2∈Tτ, t0′ es el resultado de reemplazar algunas (posiblemente 0) ocurrencias de s1 en t0 por s2 (y t0′∈Tτ), 𝐀 es de tipo τ y a→∈A𝐍 cumple s1𝐀[a→]=s2𝐀[a→], entonces t0′𝐀[a→]=t0𝐀[a→]. Lo de la Guía 9 que dice que γ~ es fórmula lo da la consigna; vale para cualquier fórmula y cualquier ocurrencia no contigua, y se usa también para los pedazos de γ.

Lema 9 de la Guía 9 (p. 14), incisos (a) a (e), que dicen dónde puede estar una ocurrencia de un término en una fórmula. La guía los da sin prueba, y como no son Menú ni lectura única, se prueban en el escarabajo:

03 · La mariposa: bajar hasta la atómica

De atrás para adelante. Un término sólo vive en dos lugares de una fórmula: adentro de una atómica, como parte de uno de sus argumentos, o pegado a un cuantificador. La ocurrencia no contigua no es la segunda, así que está adentro de una atómica, y ahí el Ejercicio 7 dice que el argumento que la contiene sigue valiendo lo mismo. Todo lo demás es llevar esa igualdad hacia arriba, piso por piso, con las cláusulas de ⊨. Eso es una inducción en el nivel de γ: el caso base es la atómica, y en el paso los incisos (c), (d) y (e) del Lema 9 mandan la ocurrencia a un pedazo de nivel menor.

Por qué el Enuk cuantifica las asignaciones. En el caso ∀xjγ1, la cláusula (8) no mira γ1 en a→: lo mira en ↓ja(a→), para cada a∈A. Para pasar de 𝐀⊨γ~1[↓ja(a→)] a 𝐀⊨γ1[↓ja(a→)], la hipótesis inductiva tiene que valer en esas otras asignaciones. Si el Enuk dijera «para la a→ fija», el paso del cuantificador no tendría con qué hacerse. Por eso «para cada a→∈A𝐍» va adentro del Enuk, y lo que queda afuera, fijo, son s, t y 𝐀, que no cambian al bajar.

Por qué la hipótesis es para todas. Es la misma cuenta mirada desde abajo. Cuando la inducción llega a la atómica, la asignación ya pasó por todos los cuantificadores de arriba, y puede ser cualquier ↓ja(↓lb(…)). El Ejercicio 7 se aplica en esa asignación, y pide t𝐀=s𝐀 ahí. El ejemplo de s=X2 es exactamente eso: la hipótesis vale en (6,6,6,…) y falla en (1,6,6,…), que es una de las asignaciones a las que llega el ∀X1.

Por qué no contigua. El inciso (e) tiene dos salidas: la ocurrencia es la primera de xk, o está en ψ. La primera es justamente la contigua, y no está adentro de ninguna atómica: el Ejercicio 7 no tiene nada que decir de ella. La hipótesis del ejercicio cierra esa salida. Y al bajar, la ocurrencia sigue siendo no contigua en el pedazo: si empieza en el primer símbolo del pedazo, no es contigua por definición; si no, el símbolo anterior en el pedazo es el mismo que en γ.

Simulación Por dónde baja la ocurrencia — arranca con s = s(X1,X1), que vale lo mismo que X1 en toda asignación, y la ocurrencia de 16 elegida. Cambiá a s = X2, que sólo coincide con X1 cuando a₁ = a₂, y mirá en cuántas asignaciones se usa el Ejercicio 7.
Elegí una ocurrencia de t = X1 en γ (punteada: la contigua)
ocurrencia — hipótesis en a→ — en todas — 𝐀 ⊨ γ[a→] — 𝐀 ⊨ γ̃[a→] —

El camino es la inducción leída de arriba hacia abajo: la conjunción manda la ocurrencia a un miembro, el cuantificador multiplica las asignaciones por cuatro, y en la atómica el Ejercicio 7 se aplica una vez por cada asignación que llegó. Con s=s(X1,X1) la hipótesis vale en todas y la verdad no se mueve. Con s=X2, en (6,6,6,…) la hipótesis vale en a→ pero, para la ocurrencia de 16, sólo en una de las cuatro asignaciones que llegan a la atómica, y la verdad cambia. Para la ocurrencia de 3, que no está bajo ningún cuantificador, llega sólo a→.

04 · El escarabajo: la prueba escrita

Hechos sobre símbolos. Son los del Ejercicio 7, y se repiten porque la prueba se entrega entera. Σ1, Σ2 y Σ3 son los alfabetos de los nombres de constante, de función y de relación, que por la definición de tipo (Guía 8, p. 4) son disjuntos de a pares y no contienen ∀, ∃, ¬, nexos, paréntesis, coma, ≡, la X ni numerales itálicos o negritas.

(L) Dónde están los símbolos de términos en una fórmula. Llamemos argumento atómico de una fórmula φ a una ocurrencia de un término u en φ que es uno de los argumentos de una ocurrencia en φ de una fórmula atómica: u1 o u2 en (u1≡u2), o un uj en r(u1,…,un). Usaremos la Regla de Inducción desde 0, con

Enuk: para toda φ∈Fkτ, toda posición de φ donde hay una X o un símbolo de Σ1 o de Σ2 está dentro de un argumento atómico de φ o dentro de una ocurrencia de una variable cuyo símbolo anterior en φ es ∀ o ∃.

(M) Consecuencia. Si un término t ocurre en una fórmula φ a partir de una posición que está dentro de una subfórmula φ1, la ocurrencia está dentro de φ1. En efecto, el primer símbolo de t es una X o de Σ1∪Σ2, por (S1), así que por (L) aplicado a φ1 esa posición está dentro de un argumento atómico u de φ1 o de una variable v de φ1 precedida por un cuantificador. En el primer caso, lo que sigue a u es una coma, «)» o «≡», que no están en Σ1, y por (S3) la ocurrencia está dentro de u. En el segundo, los símbolos de v salvo el primero son numerales, con los que no empieza ningún término, así que t empieza en la X de v; por lectura única t es una variable, y termina en su único negrita, que es el primero a partir de esa X: el último de v. En los dos casos la ocurrencia queda dentro de φ1.

Prueba de los incisos (a) a (e) del Lema 9.

(N) La ocurrencia sigue siendo no contigua. Si una ocurrencia no contigua de t en γ está dentro de un pedazo γ1 que es fórmula, es no contigua en γ1: si empieza en el primer símbolo de γ1 no es contigua por definición, y si no, el símbolo anterior a ella en γ1 es el mismo que en γ, que no es ∀ ni ∃.

Prueba del ejercicio. Fijemos s,t∈Tτ y 𝐀=(A,i) de tipo τ tales que t𝐀[b→]=s𝐀[b→] para cada b→∈A𝐍. Usaremos la Regla de Inducción desde 0. Para cada k∈ω sea Enuk el enunciado:

Enuk: Si γ∈Fkτ y γ~ es el resultado de reemplazar en γ una ocurrencia no contigua de t por s, entonces para cada a→∈A𝐍 se tiene que 𝐀⊨γ[a→] si y solo si 𝐀⊨γ~[a→].

Por la Regla de Inducción desde 0, Enuk vale para todo k∈ω. Dada γ∈Fτ, está en algún Fkτ, y Enuk da 𝐀⊨γ[a→] sii 𝐀⊨γ~[a→] para cada a→∈A𝐍. ∎

05 · Lo que hace perder puntos y lo que se lleva

Lo que hace perder puntos. Fijar a→ antes de la inducción y escribir un Enuk para esa sola asignación: el caso del cuantificador queda sin hipótesis inductiva. No decir, en el caso Qxjγ1, que la ocurrencia no puede ser la de xj porque es contigua. Aplicar el Ejercicio 7 sin decir en qué asignación ni que ahí t𝐀=s𝐀. Despachar los nexos o el ∃ con «los otros casos son similares», cuando cada uno es una línea. Usar el Lema 9 de la Guía 9 sin enunciarlo y probarlo. Y olvidar que los pedazos también tienen que ser fórmulas para aplicar las cláusulas: lo da el lema de la Guía 9 que cita la consigna.

Lo que se lleva. El molde, con «para cada a→» adentro del Enuk porque el cuantificador cambia la asignación, es el del Ejercicio 12, que reemplaza una subfórmula por otra equivalente en una estructura, y el del Ejercicio 9, donde la equivalencia es en todas las estructuras. La diferencia con el 12 es dónde termina la inducción: allá en la subfórmula reemplazada, acá en una atómica. Y el Ejercicio 7 es el piso de abajo: la misma inducción hecha con términos, donde ninguna cláusula cambia la asignación y por eso alcanza con la hipótesis en una sola.

Para tener a mano

  1. Enuk: si γ∈Fkτ y γ~ es el resultado de reemplazar en γ una ocurrencia no contigua de t por s, entonces para cada a→, 𝐀⊨γ[a→] sii 𝐀⊨γ~[a→]. Con s, t y 𝐀 fijos afuera.
  2. Caso base: la ocurrencia está en un argumento de la atómica, por el Lema 9 (a) o (b), y el Ejercicio 7 en a→ dice que el argumento vale lo mismo.
  3. Paso: ¬ y los cuatro nexos en la misma a→; ∀ y ∃ en ↓ja(a→) para cada a, que es por qué el Enuk y la hipótesis son para todas las asignaciones.
  4. La ocurrencia de xj pegada al cuantificador es la contigua, la única que el Lema 9 (e) no manda adentro: el ejercicio la excluye, y al bajar a un pedazo se sigue siendo no contigua.
  5. En el ejemplo, con s=X2 y a→=(6,6,6,…), reemplazar la X1 de adentro del ∀X1 vuelve falsa una fórmula verdadera: la hipótesis en una sola asignación no alcanza.
← Anterior Siguiente → Inicio
Relacionados La relación ⊨ y la validez universal Ocurrencias y reemplazos Lo que vale lo mismo se puede cambiar Equivalentes en una sola estructura alcanza